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Consejos prácticos para decorar al estilo Kitsch
¿Siempre ha oído sobre el estilo de decoración Kitsch pero realmente no conoce bien el concepto?
Este año ha sido catalogado por decoradores e interioristas como un periodo “ osado“, donde el minimalismo se deja a un lado, y se regresa a la decoración “retro“ y cargada de elementos vintage. En este post comentaremos detalles sobre la decoración kitsch que lo ayudaran a estar en boga este año con las últimas tendencias.
¿De qué se trata este estilo y como se logra distinguirlo?
Durante los años 1860 y 1870 nace un Múnich una tendencia entre los “nuevos ricos“ de aquel momento, quienes buscaban copiar a las elites existentes y apelaban por una tendencia recargada que algunos adinerados consideraban como “vulgar“ y “corriente“. En un inicio era considerado una “manufactura empobrecida“, pero durante los años 30s este estilo alcanzó su auge más profundo. Este estilo dejó a un lado su “exuberancia“ para volverse más “campestre“ para volverse de esta manera un género que hasta hoy seguimos.
¿Qué factores hacen al kitsch un estilo a seguir?
El kitsch viene marcado por una alta presencia de las formas. Colores y estilos, sería la antítesis del minimalismo. Existen periodos donde la tendencia minimalista es tendencia, pero este año el kitsch vuelve a ser un trend.
Para esta tendencia el recargar con gamas enérgicas como el azul cielo, verde manzana, rosa fuerte o rojo, combinadas con piezas y mobiliarios de formas discordantes, es la inspiración y el fin.
Crear modernidad a partir de la antigüedad
¿Podemos crear un estilo kitsch a partir de objetos antiguos que tengamos en casa?, ¿de qué forma los usamos?
La idea de este tipo de técnicas es crear un espacio llamativo donde se consiga exponer lo antiguo, de manera fresca y moderna. El fin de la mezcla de estos elementos es más estético que histórico, la combinación de piezas en el espacio dependerá del sentido total que el creador busque dar al área. Pieles, plásticos, alambres, cristal, cualquier material es válido para la creación.
¿Cuándo se puede decir que un tipo de decoración es kitsch?
El kitsch buscara reproducir siempre un patrón original pero a través de la exuberancia, de la exageración, cuando un espacio intenta imitar de manera extremada se puede considerar kitsch.
La audacia de la creación kitsch
¿La osadía del kitsch para qué publico esta hecho?, ¿realmente se puede decorar al estilo kitsch sin caer en exageraciones de mal gusto?
Es posible. Todo en el mundo depende de mantener un equilibrio ideal en los conceptos.
El kitsch moderno es mucho más sofisticado. Podemos observar espacios que mezclan cuadros de diferentes dimensiones y tamaños, con lámparas fluorescentes pequeñas que otorgan un toque retro, mezclados con muebles forrados en telas de colores, con paredes decoradas en colores fuertes, que crean un área surreal, onírica y a la vez atrayente.
Todo depende también de una correcta mezcla de colores, texturas y estilos.
Existe también la tendencia CAMP (O campestre) donde la fusión de elementos considerados como naturales se unen, para crear un estilo natural, agradable, pero a la vez moderno y muy lleno de innovación.
La evolución del Kitsch: Del «mal gusto» a la sofisticación moderna
El estilo Kitsch es, en esencia, una celebración del «más es más». Si el minimalismo es un susurro elegante, el Kitsch es un grito de alegría cromática. Tras su resurgimiento con fuerza en 2018, este estilo ha evolucionado para convertirse en una herramienta de autoexpresión sin filtros. No se trata de acumular objetos sin sentido, sino de curar el caos con una intención estética definida.
Aquí te presento tres pilares fundamentales para ampliar tu visión y dominar esta tendencia:
1. La jerarquía del color y la textura
Para lograr un Kitsch exitoso, debes perderle el miedo a la saturación. La clave está en utilizar colores vibrantes como base: una pared fucsia o un sofá de terciopelo verde esmeralda. Sin embargo, el secreto profesional reside en el contraste de materiales. Mezcla lo «barato» con lo «lujoso»: un marco dorado de estilo barroco conviviendo con una figura de plástico neón, o alfombras de pelo sintético sobre suelos de baldosa hidráulica.
2. El coleccionismo como narrativa
El Kitsch moderno se nutre de la nostalgia. Los objetos que otros considerarían «cachivaches» —figuras de porcelana de animales, carteles publicitarios antiguos o recuerdos de viajes— se convierten aquí en los protagonistas. La regla de oro es la repetición y agrupación. Una sola figura de un flamenco puede parecer fuera de lugar, pero una colección de diez flamencos de distintos tamaños en una repisa crea una instalación artística audaz y divertida.
3. Equilibrio entre lo Camp y lo sofisticado
Como mencionas, el estilo Camp aporta una dosis de ironía. Para no caer en el mal gusto involuntario, utiliza la iluminación. Las lámparas de lava, los neones personalizados o las lámparas de araña con cristales de colores ayudan a delimitar los ambientes, aportando esa atmósfera onírica y surrealista que define al estilo.
Decorar bajo este concepto es un ejercicio de libertad. No busques que los muebles «combinen» en el sentido tradicional; busca que conversen entre ellos a través de su excentricidad. Al final del día, una casa Kitsch no es solo un lugar para vivir, es un manifiesto de personalidad.








